Acerca de Guilliver

A Guilliver siempre le gustaron las miniaturas. En el reino de lo pequeño era feliz. Su helado preferido el MiniMilk, su juguete los micromachine, en el garaje aparcaba un Mini y siempre que hacía volar su imaginación aparecían los microcuentos con grandes historias metidas en pocas palabras.

MICROCUENTOS

La humanidad se volvió tan loca que confiaba en las soluciones que ofrecían los culpables

Tras años sin pasar por allí recordó la contraseña, abrió la puerta y descubrió un ocupa en su perfil de

Cuando se jubiló Wally, la misión se convirtió en imposible. Encontrar al votante que se había leído un programa electoral.

De repente el filósofo se paró a reflexionar, pero no se acordaba sobre qué

Cuanta más gente alertaba de sus peligros, más iban a la cueva a verle. Y es que siempre hubo personas enamoradas de los dragones.

Fulanito de tal nunca vio a su equipo ganar una liga, ni a su partido unas elecciones. Iba por la vida con el desdén de saberse siempre en minoría

Cuando el extraterrestre llegó a la tierra no supo si la procesión de seres humanos se dirigía al centro comercial, a la playa o al templo

Millones de encapuchados teclado en mano comenzaron a agredirse en el democrático país de las Redes Sociales

De repente se volvió una mala persona. Deseó una semana de negros nubarrones simplemente porque no tenía vacaciones

El Sindicato de Madrastras decidió denunciar a Cenicienta por la mala imagen creada

La muerte nunca llamó a su puerta. Pero ante el sufrimiento el amor de su vida decidió abrirle sin llamar.

El hiperactivo le dijo a su mente, ya descansaremos cuando hayamos muerto

El monstruo del cuento salió de su cueva y comenzó a decir lo que pensaba porque se dio cuenta que había muchos monstruos como él

Érase un país donde al concurso de disparates decidieron llamarle campaña electoral

El incrédulo comenzó a creer tras el España – Malta

Los niños del descubrieron demasiado pronto que para conseguir cosas había que luchar. Por eso su primera acampada fue en una clase y no en un bosque

Y llegó el día en el que la endogamia destruyó el mundo. Nadie aceptaba a otro ser humano que no pensara como el